EVANGELIO
SEGÚN SAN JUAN
|
|||||
JUSTIFICACIÓN BÍBLICA
|
JUSTIFICACIÓN MAGISTERIAL
|
¿QUÉ O QUIÉN ES?
|
CARACTERIZACIÓN
|
RETOS PARA COLOMBIA
|
|
C
R
I
S
T
O
L
O
G
Í
A
|
Miren, ese es el
Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo (Jn 1,29b); Jesús convierte
el agua en vino (2,1-12); Los judíos piden señales (milagros) (Jn 2,18;
6,30); muchos creen en Jesús al ver las señales (2,23; 3,2; 6,2; 7,31;
12,18), Jesús reprocha a los que no creen hasta no ver señales (4,48), Jesús
sana al hijo del oficial del rey (4,43-54), Jesús sana al paralítico de
Betzatá (5,1-18), Jesús da de comer a una multitud (6,1-15), Jesús camina
sobre el agua (6,16-21), Jesús da la vista a un ciego de nacimiento (9,1-34),
Jesús resucita a Lázaro (11,1-44), los fariseos y los jefes de los sacerdotes
reconocen que Jesús hace milagros (11,47), Jesús hizo muchos otros milagros
(20,30).
|
Jesús se definió
asimismo como evangelizador del Reino de Dios, es en Jesús, donde se cumplen
los elementos de la promesa, es decir, el que trae el Reino y lo hace
público, es la primera catequesis. Los escritos Joánicos son el fundamento a
la existencia de Dios; el sentido de la vida espiritual y el acontecer
religioso y de fe, de la comunidad católica.Desde luego hay que estudiar las
sagradas escrituras para conocer que dan testimonio de Jesús (Jn 5,39), no
basta sólo la fe para salvarse, es necesario complementar con las buenas
obras. San Juan increpa a la humanidad a la conversión verdadera, a la
reinserción espiritual dada en la práctica desde el sentido, significado,
experiencia.
|
Según San Juan, ser
hijo es tener una relación de carácter única, íntima, cordial con Dios, cuyo
poder comparte y con cuya voluntad se identifica: la realiza, concluye y
define. Por ello implica una misión a los hombres, entre los que realiza la
voluntad poderosa y amorosa de Dios, el Reino, la forma de la autodonación
divina (Rodríguez, p. 10). La cristología en la humanidad actual es refutada
de cara a la deshumanización de la persona humana; deshumanización e
indignación hacer parte de la negación de Dios, la respuesta nefasta del
hombre. El dualismo espiritual desproporciona el amor del hombre por Dios;
cada vez nutre el ateísmo débil y la desconfianza en Dios.
|
El evangelio de Cristo,
es expuesto por San Juan como un contenido catequético. Allí, la iniciación
de la obra de Jesús es presentada como elemento base y fundante de la
cristiandad inicial. San Juan presenta a Jesús como el anunciador del Reino
de Dios, y él mismo como el Mesías, el ungido, el enviado por Dios para
salvar a la humanidad, con su sangre.La teología Joánica expresa el mensaje
de la adoración única a Dios, además la escatología apocalíptica es clara en
avisar a la humanidad sobre las consecuencias de estar o no estar en gracia
de Dios. Tales consecuencias residen en
la vida y obra de cada uno en concordancia a la ley de Dios, la cual
exige ser cumplida, para alcanzar la salvación.
|
La Cristología, de
San Juan converge con la calidad de devoción y reacción de la eclesiología
colombiana. Colombia aun incurre en ese eterno retorno, de aceptación-rechazo
del anuncio de Jesús, como el verdadero Mesías, el ungido y enviado de Dios,
por medio de la Santa Madre Iglesia y su acción sacramental (Mt 16, 18). La
Iglesia Católica corresponde al mandato divino por la acción, las obras,
pragmatizar el mensaje divino. Procura el mensaje de la palabra, la salvación
para la humanidad, para que sea merecedora de la muerte primera y acceda a la
segunda muerte ya en el cumplimiento del Misterio Pascual, realizado por amor
a nosotros sus hijos.
|
P
N
E
U
M
A
T
O
L
O
G
Í
A
|
“La obra de San Juan,
inicia con la presencia de Jesús de Nazaret y la continuación de la obra, por
los apóstoles, como testigos de la tradición escrita y oral dando origen al
cristianismo. San Juan, es pregonero de la tradición apostólica y pastoral de
Jesús, el bautismo que recibe de Juan, recibe la unción del Espíritu Santo,
pero al mismo tiempo es condenado a muerte y crucificado por los Judíos; sin
embargo no rehúsa, pues para ello ha venido, a tomar la Cruz por nosotros”
(Rodríguez, p. 9-10).“Jesús proclama que el Reino está cerca; e invita a la
conversión para entrar en él. Jesús ilustra su mensaje con parábolas” (Tuñí,
2000, p. 21).
|
Jesús, se presenta
como el Mesías, el hijo de Dios, el enviado, el ungido, Jesús diagnostica muy
bien la situación, para presentarse como tal, y anuncia el Reino de Dios, el
bautismo para el perdón de los pecados, su cuerpo y su sangre para la
salvación y la vida eterna. Jesús, homousios, del Padre y del Espíritu Santo,
es el Rey del universo, el poder y la voluntad de Dios, están en sus manos,
en él, Dios puso toda su confianza (Rodríguez, p. 12). “el evangelio de San
Juan habla de los hechos portentosos de Jesús como signos” (Tuñí, 2000, p.
37). Más los signos de Jesús demuestran que es enviado de Dios.
|
La Cristología ha
sido por mucho tiempo, controversia, inclusive desde los mismos clérigos y
teólogos de la Iglesia. No obstante, Cristo es el hijo de Dios y ha venido al
mundo como luz, para juzgar a las naciones y dar a cada uno según su paga, es
el cordero de Dios, el sumo sacerdote, la verdad, el Mesías, el salvador y
redentor (González, p. 72). “Ahora bien, no hay una correspondencia clara
entre el sentido predominante y la utilización Joánica” (Tuñí, 2000, p. 36). Una
vez más deja ver la calidad del mensaje; no es superfluo, más bien responde a
los signos dados por Jesús.
|
Jesús de Nazaret, el
hijo de Dios vivo, el ungido del Padre, para la salvación de la humanidad.
Jesús es el cordero de Dios, el cordero degollado el que fue digno del poder,
honor y gloria, delante de Dios la prueba más grande de amor, por la
humanidad. En Cristo, está la vida, la verdad, la salvación, la humanidad entera
está en sus manos. Es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo; el
Cordero de Dios, sacrificado por la humanidad, sacrificado para salvar,
redimir y darle vida eterna. En Jesús de Nazaret está realizada nuestra vida,
por su Misterio Pascual; que nos da la garantía de la vida eterna a su lado.
|
La espiritualidad
colombiana, aún sigue viva y operante, a pesar de la carencia de contenidos,
sin embargo la tradición apostólica, la devoción popular, y la eclesiología
como tal, siguen buscado tocando a la puerta, a esperar la apertura para
entrar como luz, pero esa luz se ve en ocasiones oculta, distorsionada, por
la proliferación estúpida de la mediocridad y la mentira ambulante. El engaño
de los portadores del engaño, la falsedad y la mentira de quienes buscan
engañar y disociar a la humanidad del amor y la comunión con Dios.
|
A
N
T
R
O
P
O
L
O
G
Í
A
|
“El vocabulario del
evangelio de San Juan es muy limitado. A pesar de estas limitaciones, el
lenguaje y estilo del evangelio tienen el encanto de la obra madurada, el
objeto largamente contemplado y amado” (Tuñí, 2000, p. 21).carácter teológico
y escatológico; trata de las obras y predicaciones de Jesús de Nazaret
(Rodríguez, p. 150). “La dimensión teológica de San Juan, presenta la
intervención, la ruptura de la historia con Jesús, constituye la comprensión
imprescindible de Jesús, transmite la teología escatológica” (Rodríguez, p.
17).
|
El Reino de Dios,
gira en torno a la vida de Jesús (ibídem, p. 17). Cada escenario que ofrece
con respecto a la relación de Jesús con el Reino de Dios, es campo de
desarrollo del cristianismo en efecto. La obra de Dios, se realiza, en torno
a Jesús de Nazaret, como el elegido del padre, como la idea motriz, de
anunciar y dirigir la humanidad por el camino de la verdad y la vida
(Sánchez, p. 63, Rodríguez, p. 177, Rodríguez, p. 22). Así, el contenido
evangélico de San Juan, expresa vida eterna. El Misterio Pascual resume el
Reino de Dios, del cual Jesús es modelo evidente, hombre sin pecado y santo.
|
San Juan presenta a
Jesús de Nazaret, como el evangelio mismo, como el Reino de Dios, iniciado
desde él mismo. “Jesús al ser hijo de Dios, es también plenamente divino, y
al mismo tiempo humano, al hacerse hombre, para predicar, enseñar, obrar y
realizar con su pasión, muerte y resurrección, la plenitud del Reino de Dios”
(González, p. 73). “El evangelio de San Juan tiene un estilo directo y una
sintaxis bastante elemental” (Tuñí, 2000, p. 21). San Juan presenta una
conceptualización teológica profunda. Desde luego la teología Joánica es
significativa.
|
Jesús viene a cumplir
la promesa del Padre. Cristo es el ungido de Dios, el enviado del Padre para
salvar a la humanidad de la esclavitud del pecado, para salvarla y redimirla
al precio de su sangre y de cruz. En Cristo, está puesta nuestra esperanza,
porque por medio de su Iglesia y sacramentos, obtenemos la redención de
nuestros pecados y la vida eterna. La escatología de San Juan interviene en
el plan de salvación, por la conceptualización sobre la conversión y
salvación de la humanidad, aunque no tenga importancia para muchos hombres y
mujeres de la actualidad.
|
El contexto
eclesiológico colombiano se adapta con gran facilidad a la eclesiología
manifestada en Cristo por medio de San Juan, a pesar de las vicisitudes de la
mediocridad improvisada por la docta ignorancia de los errados, que
desproporcionalmente la promocionan en medio del carente sentido de teología,
de su crasa estupidez. La escritura Joánica incide en el contexto colombiano
a partir de la dualidad espiritual, de fe, las injusticias, etc., más aún la
escala que hace en la eclesiología colombiana corresponde a la enseñanza de
Jesús.
|
S
O
T
E
R
I
O
L
O
G
Í
A
|
San Juan, hace un
diagnóstico de la situación, la comunidad sufre una crisis de tipo
cristológico, causada por una falsa concepción de Jesús. “El Mesías, el Hijo
de Dios; el poderoso, el que arregla los problemas, hace milagros, que ha
muerto y resucitado, para darnos vida eterna” (Rodríguez, p. 11).
|
Jesús aparece
resucitado y prueba que está vivo (Mc 16,9) El que crea y sea bautizado, será
salvado, pero el que no crea, será condenado (Mc 16,16). Jesús es el Mesías,
el Hijo de Dios vivo, el enviado a salvar el pueblo de Israel (Mc 6,6). “Los
signos son instrumentos de la manifestación de la gloria de Dios (Tuñí, 2000,
p. 39).
|
El Reino de Dios, es el
plan perfecto de Dios, anunciado por Jesús, para que todos los pueblos en él
tengan vida eterna, en Cristo, nuestra salvación se hace viva y operante
(Fuellenbach, p. 2). Los signos realizados por Jesús, son signos verdaderos
del poder de Dios manifestado en Él, como prueba de que Él es el verdadero
Mesías.
|
Dios Padre ha
diseñado todo por el amor a la humanidad, y para llevarla a plenitud, envió a
Jesús, para hecho carne, aceptara la cruz y así, le otorgare la salvación y
redención al hombre. La comunión con la verdad, los sacramentos, la Iglesia
Católica y con Dios, abre el camino al Misterio Pascual realizado en Cristo,
por el amor.
|
El contexto
colombiano, describe la realidad eclesiológica que acepta el plan salvífico
de Dios; el mensaje de Dios, iniciado en María Santísima y completado en
Cristo. Los escritos Joánicos interceptan el mensaje y los signos realizados
por Jesús, para que el hombre acepte la dinámica de la fe.
|
É
T
I
C
A
|
“Las categorías desde
las que se hace ética en la biblia, no es de naturaleza y finalidad
antropológica, la conducta de la visión bíblica, está determinada por la
situación histórica, eclesiológica, cristológica que dan comienzo a la
conducta cristiana de conversión y fe, conversión como preparación para la
llegada del Reino y la fe, para aceptarlo en el corazón a plenitud viva y
verdadera” (Mascialino, 2003, p. 103).
|
Se nos permite
entender por ética, el comportamiento que responde a la naturaleza del
hombre, a los valores que corresponden a cada situación así: “la entrada al
nuevo estado, nueva naturaleza, Reino y fe. La pobreza de alma y la humildad.
Caridad, amor a Dios y al prójimo. Creer, vigilancia, esperanza” (Mascialino,
2003 p. 103). Aceptar la fe, es aceptar a Dios en su Trinidad absoluta e
indisoluble y eterna.
|
La ética de los
escritos Joánicos, distingue la verdad, lenguaje unitario y visión
cristológica. La dinámica de coherencia entre sí, la tradición apostólica,
oral, escrita, etc. “Los escrito Joánicos en su dimensión ética develan el compromiso,
verdad y la estética en los detalles orales y escritos del contenido”
(Fuellenbach, 2009, p. 9). Revelan la verdad del mensaje y signos de Jesús en
la actualidad.
|
El desarrollo ético
de los escritos Joánicos, se caracteriza por su veracidad, coherencia, la
conducta de entrada del Maestro, del evangelista y del mensaje divino y
redentor de la cristología. En cada escenario hay ética así como en el
espacio y tiempo, descubre a cada momento la intencionalidad de Jesús al
predicar el Reino de Dios. Lo hace en teoría y lo pragmatiza en los signos,
demostrando que el Mesías enviado de Dios para redimir.
|
La eclesiología
colombiana, participa de esta ética Joánica, desde su conducta de aceptación
y aplicación. Cada escenario es un escenario ético, propicio a desenvolver la
cristología, desde los escritos Joánicos, con miras a proporcionar en esencia
y existencia, el mensaje de la salvación. El costo de la ética de los
escritos Joánicos, es la aceptación y experiencia.
|
E
S
C
A
T
O
L
O
G
Í
A
|
En los contenidos
Joánicos, encontramos la escatología como esperanza. A ella se llega por
medio de la oración a saber que es el mismo Cristo quien la ha instaurado y
es el mismo que la pragmatiza en esencia y existencia. Jesús afirma que la
moral y la ley son perfectas, como norma de alcanzar esa perfección deseado
por Dios, para entrar en su Reino. Todo se resume en la obligación, necesidad
de amar a Dios y al prójimo, y la forma de cumplirlo (Mascialino, 2003, p.
106).
|
El Reino de Dios está
dirigido a la transformación del mundo, la tensión generada al ver la Iglesia
de cara al Reino compromete sus intereses, conceptos, terreno, tareas, intenciones
etc. (Fuellenbach, p. 3). El sentido de los hechos extraordinario de los
signos de Jesús, como gesto prodigioso que revela y argumenta que es el
verdadero hijo de Dios y el Mesías; especifica la demostración de conocer y
vivir la doctrina de Jesús, en la vivencia de la religión y la fe.
|
El compromiso de la
Iglesia, es hacer que la esperanza del Reino se torne real. Este compromiso
no puede verse alterado o alienado a divergencias improvistas, provisionales
u otro que procure evitar la proliferación evangélica y la misión eclesial de
anunciar el Reino de Dios, su salvación y vida eterna en Cristo (ibídem, p.
4). En el NT, la salvación ya no aparece en relatos proféticos, ni en
teorías; pasa a ser real, al manifestarse y revelarse.
|
La ética de Cristo,
es la misma de la Iglesia. Sólo varía el contexto, los personajes y la
cultura. En cada contexto nos encontramos de frente con divergencias que
buscan a todo dar cambiar el rumbo y el estilo de la eclesiología, so
pretexto del encuentro con la globalización. La era moderna, contemporánea y
actual, marcan un hito en la historia más reciente desde el auge de la razón,
hasta el auge de la fe; su mutua relación y el compromiso con Dios, desde la
experiencia.
|
Colombia, es rica en
cristología, no obstante la mediocridad ambulante quiere sitiar la buena
intencionalidad de su antropología dispuesta y arriesgada por Cristo,
encaminada a ese encuentro íntimo y personal con el salvador y redentor. Cada
entorno es escenario, para evangelizar desde la familia, el prójimo, etc. El
sentido, significado, experiencia y vivencia de la religión y la fe; inicia
en la familia.
|
M
A
R
I
O
L
O
G
Í
A
|
“El N.T, muestra
a María en función de Cristo y del
plan de Salvación” (Menjura y Mejía, p. 1). Testimonio de los verdaderos
vínculos que crean comunión con Jesús. María su madre tuvo vincularse con
Jesús con valores más altos; ahora engendrarlo en su corazón, cumpliendo la
voluntad de Dios, manifestada en la obra y vida de Jesús. Por eso, la figura
de María madre se armoniza y se complementa con la figura de discípula, María
es la elegida por Dios, para realizar el plan de salvación (Brown, p. 81.).
María Santísima es la “culpable” de la iniciación del Misterio Pascual de
Cristo; ella es el acontecimiento primo del acontecimiento divino.
|
Se percibe un cambio
de estilística peculiar cuando Mateo se refiere e introduce a María en su
escrito. Ya no es la mujer con tinte de pecadora ni tampoco se presenta a su
esposo José como el que engendra, como si sucede con sus antepasados, sino es
María de quien nace Jesús (Fiores y Meo, p. 310). María, hace parte como
Madre, elegida y llena de Gracia, junto con
Jesús en el divino plan de salvación (Brown, p. 81). La naturaleza
mariana corresponde a la intencionalidad de Dios para que a partir de ella;
se realice el Misterio Pascual en la Iglesia Católica.
|
La Santísima Virgen María, madre de Dios, en el misterio
de Cristo y de la Iglesia. Proemio,
que ilustra la misión de María en el misterio del verbo encarnado y
redentor de su Iglesia, sacramento de salvación; además indica los
deberes de la iglesia para con María; la primera parte se desarrolla a partir
de las Sagradas escrituras; la segunda parte, muestra las diferentes
interpretaciones a lo largo de la tradición (LG cap. VIII). El Concilio
Vaticano II; elige a María Santísima como corredentora, por ser la causante
del Misterio Pascual.
|
Los elementos
fundamentales son: criterio bíblico, antropológico, ecuménico y pastoral. La
relación María- Cristo es en orden del aspecto histórico salvífico; el
concilio muestra la unión constante y
perfecta de la madre con el Salvador en la vida y la obra salvífica del
Hijo de Dios (LG cap. VII). En María como corredentora del plan de salvación,
encontramos la esperanza viva de contemplar el rostro de Dios en el Cielo.La
contemplación Mariana complementa la relación de la Santísima Trinidad con
María Santísima, en el plan de salvación.
|
La palabra de Dios ha
revelado en la nueva alianza el misterio de María, a quien la Iglesia ha
madurado su amor filial dirigido a ella. La fe en el misterio de María es una
afirmación cristológica y la fe en Cristo se desarrolla en la Trinidad. El
concilio de Éfeso resalta que la Theotokos,
en quien estando unido a la naturaleza
humana ha aceptado un
nacimiento carnal. La doctrina mariana facilita la recta interpretación de la
doctrina de la Iglesia en una revelación divina transmitida en la tradición
(Menjura O.P, p. 1).
|
1ª CARTA DE SAN JUAN
|
|||||
JUSTIFICACIÓN BÍBLICA
|
JUSTIFICACIÓN MAGISTERIAL
|
¿QUÉ O QUIÉN ES?
|
CARACTERIZACIÓN
|
RETOS PARA COLOMBIA
|
|
C
R
I
S
T
O
L
O
G
Í
A
|
El Reino de Dios una
vez acogido implica respuesta verdad y humildad. El Reino de Dios viene hacia
nosotros con amor incondicional, como don, como pan vivo bajado del cielo, en
busca de comunión y unidad para la Iglesia humana, hasta el día en que él, lo
considere oportuno. Es evidente que nada ni ninguna fuerza humana puede
apresurar o manipular la Parusía de Nuestro Señor Jesucristo (Fuellenbach, p.
4).
|
La gratuidad del
Reino, no debe conducirnos a la mera pasividad, al relajo. El Reino de Dios
es una relación continua entre el hombre y Dios, por medio de la gracia
sacramental y la fe. Dicha relación es recíproca, buscando la unidad,
transparencia, verdad, vivida, el Reino de Dios, se convierte en amor y vida
eterna (Fuellenbach, p. 6). El Reino de Dios es el fin del camino iniciado
por Cristo y María Santísima.
|
El Reino de Dios, es
estableciendo primera y principalmente una relación con Dios (Sobrino, p.
44). Nosotros estamos orientados verticalmente hacia Dios, así somos hijos
suyos. De esta manera la relación horizontal, nos hace unidos hermanos y
hermanas, esencial, igual, primordial
y principalmente (ibídem, p. 44 - 45). La teología Joánica presenta una
esperanza de vida.
|
La cristología desde
el Reino de Dios, vista como justificación de la obra creadora y redentora de
Dios, es causa y efecto de la fe, de
la doctrina de la Iglesia. En cada contexto eclesiológico, familiar y social
despierta la espiritualidad del hombre en su compromiso de corresponder a
Dios, por la salvación. En la actual realidad, la cristología Joánica, es la
plenitud de la salvación revelada en Cristo.
|
Colombia, acepta la
cristología, sin embargo, hay situaciones que profanan su esencia desde la
anticristología que dan paso al paganismo, al ateísmo mediocre y
desfragmentado, que distorsiona la esencia propia del mensaje evangélico
expresado en los escritos Joánicos de cara a la experiencia de vida y
espiritualidad desde la cristología Joánica.
|
P
N
E
U
M
A
T
O
L
O
G
Í
A
|
Jesús, nunca definió
el Reino de Dios. Él describía el Reino con parábolas, alegorías (Mt 13. Mc
4), todas encaminadas a la conversión, a recapacitar la salvación del alma,
buscar el Reino de los cielos, desde la actividad terrena. Después de todo,
el Reino de Dios, no es lo cotidiano, como comer o beber, el Reino de Dios,
es justicia, paz y júbilo en el Espíritu Santo (Rom 14,17). La espiritualidad
según san Juan es y debe ser precisa y puntual; no debe dividirse y no seguir
idolatrías.
|
El primero de todos
es la vida de Jesús, su ministerio, sus palabras y sus obras, su pasión y
muerte. Esta cristología implícita, donde Jesús se presenta ante los hombres
y mujeres de su tiempo, como el gran profeta del tiempo escatológico, el
heraldo del Reino, el maestro y exorcista, aquel que está tan cerca del
Padre, que es capaz de llamarle Abba. Hasta aquí, nos movemos en el espacio
del Jesús terreno, real, histórico (Schillebeeckx, citado por García-Viana,
p. 1).
|
Sólo desde la fe, en
su resurrección, el Jesús histórico, pasa a ser definitivamente significativo
para sus seguidores. La comunidad primitiva comprende la cristología
implícita, a partir de su final que es la Pascua. Por ello, la experiencia
del resucitado, sea interpretada como sea, va a provocar una reflexión en la
Iglesia primitiva, en la que concretara y explicitará, a cristología
implícita del Jesús histórico (ibídem, p. 1 – 2). La espiritualidad es la
vida de la persona.
|
Se puede observar una
diversidad de cristología que a lo largo de la historia interviene en la
dinámica evangélica de la cristianización. La cristología fecunda la teología
sinóptica, no obstante, descubre también, la influencia de la cultura
religiosa de cada entorno social, enredándose con la evangélica, y quizá por
decirlo, manchándola, no dejando puras sus raíces ni frutos. “El alma se
conoce por su actos” (Santo Tomás de Aquino). Así, el alma es el resultado de
la espiritualidad y la fe en la experiencia.
|
La cristianización de
Colombia a lo largo del saqueo de los españoles, instigó la cultura
autóctona; que a su vez hizo lo mismo con la culturización religiosa, la
cristología sinóptica y neo-testamentaria ahora empieza a sembrar sus
semillas, no puras desde el mismo momento idólatra como base de la nueva
expansión de la cristología, al nuevo mundo. Nuevo mundo por cristianizar,
por enseñar el Reino de Dios.
|
A
N
T
R
O
P
O
L
O
G
Í
A
|
Son Dios y Jesús.
Dios es el protagonista. La misma fórmula Reino de Dios indica claramente que
él, es el sujeto que va a realizar esta acción. Dios promete, lo revela, lo
realiza y dispone de él. Jesús se distingue del Reino. Pero a la vez se
identifica en su acción al servicio del Reino, actuando con palabras y signos
(Rodríguez, p. 193). Hay quienes parten de la existencia de los discursos,
otros en los narrativos. Se trata de ser sensibles a la progresión por medio
de su estructura (Aguirre, p. 275).
|
Si alguien recibe un
tesoro de alguien, y lo transmite a alguien, recibe lo que transmite y
transmite los que recibe (Sánchez, p. 160). En los escritos Joánicos, podemos
observar la tradición oral y escrita de estos procedimientos, la primera
semita y la segunda helenista (ibídem, p. 161). La conservación de las
palabras de Jesús no se podrá explicar sin una tradición oral, que la
justifique (ibídem, p. 163). San Juan vive la experiencia y la plasma en sus
escritos, para nosotros.
|
Los exégetas, hablan
del tránsito evangélico: cultural, misional, apologética, catequético. Este
material evangélico, llena los aspectos de vida de la comunidad dentro de sí
misma y de cara a sus manifestaciones (ibídem, p. 164). Jesús es: origen
frontal. Los testigos: transmiten su palabra, gestos. La comunidad: tradición oral, vive y escucha
el mensaje (ibídem, p. 164). San Juan ve el sentido, significado y lo vive.
|
La tradición sobre
Jesús, tiene sus testigos sobre la Pasión, Muerte y Resurrección, Apariciones
y Ascensión. Estos testigos dan testimonio de la verdad, fiel y auténtica de
las palabras y obras de Jesús de
Nazaret. La comunidad apostólica es la responsable de la veracidad inicial de
la obra y el plan divino de Dios, revelado en Cristo. San Juan y los
apóstoles hacen práctico el acontecimiento trascendente de la vida en Cristo.
|
La eclesiología
colombiana comprende la intencionalidad de la comunidad apostólica y acepta
su veracidad fiel, viva y trasmitida oral y escrita, dando paso a la
cristología de entonces y actual. Este proceso es interpretado como la obra
de Dios hecha en espíritu y en verdad, desde el mismo Cristo revelador. La
tradición escrita y oral de San Juan, exponen la espiritualidad del apóstol y
su vida.
|
S
O
T
E
R
I
O
L
O
G
Í
A
|
La conversión
apocalíptica son factores-conjunto en este movimiento escatológico (Sánchez,
p. 198). La responsabilidad personal revisa y reivindica la concepción del
pueblo de Dios en comunión con la cristología Joánica de su contexto. La
esperanza de la salvación, nace desde la misma trascendencia de la
predicación del Reino de Dios por el mismo Jesús de Nazaret. La piedad aporta
elementos que se conjugan con la fidelidad sincera a la tradición oral y
escrita apostólica. La soteriología Joánica define así mismo la soteriología
nuestra, de hombres y mujeres que acepten a Cristo.
|
La teología Joánica
guarda distinción por las obras de amor (ibídem, p. 202), la conversión es
elemental en la búsqueda de la salvación del alma y la contemplación del
Padre eterno, retribuye unidad y paz, como el ayuno hace parte de la
conversión. El cumplimiento de las promesas hechas por el mismo Jesús,
prescribe el amor por Dios desde el mismo servicio al prójimo. La soteriología
Joánica desenmascara los acontecimientos y la trascendencia del mensaje de
Cristo, desde sus enseñanzas y escritos. La soteriología responde a una sola
espiritualidad en Cristo.
|
La conversión para la
salvación, empieza a delimitar la esperanza para su fin en sí (ibídem, p.
203). La realización del plan divino en Cristo, configura la personalidad del
Masías, como el salvador, el enviado y ungido para el fin último, que es la
redención y remisión de los pecados. En
Jesús se realiza la acción de Dios, el Mesías salvador. San Juan es
claro al presentar de manera evidente y real; los hechos de Jesús, vida y
obra, vida en signo y obra hasta su muerte en la Cruz; es testigo fiel.
|
Conforme al testimonio
unánime de los escritos Joánicos, se reitera la primacía de la conversión
antes de acceder al plan de salvación, comulgar con el cordero pascual. La
pascua es vista como modelo clásico y esencial para el arrepentimiento, la
conversión y el éxodo salvífico, comprometido y correspondido con la
soteriología cristológica. El alma es despojada de lo impuro, rejuvenecida, pues
nada ni nadie podrá estar por encima de Él; ¿quién como Dios? ¡Nadie como
Dios! Definición pura de la soteriología.
|
La comunidad
colombiana acepta la soteriología cristológica desde la misma aceptación de
arrepentimiento y propósito de enmienda con Dios, por el mismo misterio
pascual, en el cual la salvación está dada sin racismos, corrupción,
distinción, es la soteriología cristológica viva y dada para que ninguno se
condene, sino viva eternamente. La soteriología busca la intencionalidad de
un alma pura, santa y que corresponde a la vida eterna en Cristo.
|
É
T
I
C
A
|
Hay una ética que
corresponde al estado de los iniciados en el Reino de Dios, y una ética que
corresponde a ese modo misterioso del Reino. Los que forman parte del Reino,
corren la misma suerte del Reino y de Jesús, hasta la Parusía. La autoridad
sea como el más pequeño, el más pequeño humilde y así será el más grande en
el Reino de Dios (Mascialino, p. 102).
|
Hay ética en los
escritos Joánicos, desde la misma revelación del misterio. El Mesías de ese
Reino, no habrá de triunfar inmediatamente, sino que tendrá que padecer la
pasión, muerte y resurrección (ibídem, p. 111). La ética Joánica resplandece
en el encuentro, la conducta y el compromiso de responderle a Dios desde la
fidelidad.
|
En los sinópticos
encontramos una ética, bajo el signo escatológico, diríamos, bajo el signo de
la esperanza, entendiendo el Nuevo Testamento como plenitud del inicio, la
espera y el final del misterioso Reino de Dios (ibídem, p. 111 – 112). La
verdad de los escritos Joánicos, se da en la misma experiencia de fe.
|
En la ética de los
escritos Joánicos, encontramos realidades verídicas y contextualizadas con la
eclesiología del mensaje evangélico. Todas las virtudes corresponden a la
espera paciente por el cumplimiento de la palabra de Dios sobre su Reino
eterno. Busca darle el complemento y la respuesta a las inquietudes y dudas.
|
Colombia guarda esa
ética conforme a la cristología evangélica del siglo XXI, en su contexto eclesiológico. Dentro de cada realidad hay
viva y operante una estética trascendental, que juzga todo en función al
cumplimiento del anuncio del Reino de Dios. La verdad y el compromiso con
Dios y con la fe.
|
E
S
C
A
T
O
L
O
G
Í
A
|
La Pasión, Muerte y
Resurrección de Jesús, es el adelanto de la salvación (ibídem, p. 287). Jesús
anuncia que beberá de nuevo el cáliz de la salvación en el Cielo, junto con
los elegidos, en el Reino eterno de Dios. El misterio pascual de Cristo, no
es sólo el acontecimiento de su momento, sino que también se evidencia y vive
hoy día. Este misterio pascual está presente ejerciendo su eficacia
salvadora. Cristo ha muerto una sola vez, pero está presente en cada momento
entre los creyentes y en el mundo (ibídem, p. 287).
|
San Juan, subraya que
Jesús es el Mesías enviado al pueblo de Israel (Aguirre, p. 308). Jesús se
muestra como el mesías enviado de Dios para traer y anunciar la salvación a
la humanidad, al precio de su sangre. En el Misterio Pascual, se da
abiertamente la salvación gracias a la Pasión Muerte y Resurrección de Jesús,
la salvación dada a los pecadores creyentes y arrepentidos de corazón y
dispuestos a enmendar su vida. La fidelidad y el compromiso que implica
reivindicarse con Dios.
|
El pueblo de Israel
rechaza a Jesús, al auto nominarse
como el mesías esperado y anunciado por los profetas (ibídem, p. 308).
La actitud de Jesús no sólo es valerosa, sino sincera y verdadera. En Jesús
no hay mentira, Jesús es la verdad encarnada, conocimiento puro, por ello es
llamado Maestro, no sólo de la fe, sino del conocimiento, de la Ley, la
teología, la escatología etc. La respuesta a la exigencia de Dios, es la
verdad, el amor y la fidelidad sólo a Él.
|
El pueblo no sólo
rechaza a Jesús como Mesías proclamado en las mismas escrituras, sino que
también rechazan la salvación y la vida eterna. Con el rechazo de Jesús como
el Mesías del Dios y enviado a salvar a la humanidad se rechaza el Reino de
Dios. Para esta comunidad el Reino de Dios no es Jesús, no es el Mesías
presente, como él mismo se presenta. Como medio de solución a la
trascendencia de los sacramentos, como medio para la salvación.
|
Colombia rechaza y
acepta al Mesías. Rechaza todo aquél violento asesino, sicópata, suicida, que
no acepta al Masías en el corazón y rinde culto. Ello lo hace anticonceptivo
del don de la salvación y de la vida eterna. Al no aceptar a Jesús como el
Mesías, no se acepta la verdad, la salvación, la vida eterna, luego se acepta
al demonio, quien lo aparta del Misterio Pascual, del camino la verdad y la
vida eterna a su lado, en su Mansión Celestial.
|
M
A
R
I
O
L
O
G
Í
A
|
Según San Juan, María
se hallaban entre esos dos términos; de ahí que el embarazo de María, quien
no había concebido de José, parezca fruto de un adulterio. Se informa al
lector cristiano de que la concepción es obra del Espíritu santo San Juan es
cuidadoso al momento de expresar sobre María Santísima; malentendidos
escandalosos en su auditorio. José, en cambio, no ha sido informado y, coma
varón justo, se apresta a repudiar a María, sospechosa de adulterio (Brown,
p. 89).
|
Los textos de los primeros siglos, que hacen
alusión a María, fundamentándose en las Sagradas Escrituras. María es en
quien se cumple las promesas de Salvación y es el inicio de una nueva
creación restableciendo la primera creación dañada por la primera Eva. Para
Agustín y Ambrosio, María es la digna
madre del Señor, del Hijo de Dios. En
el oriente Bizantino, en las homilías de Juan Damasceno, se contempla a María
como Nuevo cielo, en el que habita el Hijo de Dios (Menjura O.P., p. 1).
|
En el concilio de
Trento, se salvaguarda a la Virgen del pecado original, que toca a toda la
humanidad. A mediados de los siglos XIX y XX aparecen los últimos dos dogmas
de María: la Inmaculada concepción (1854), proclamando que María ha sido
Preservada del pecado Original y la Asunción de la Virgen (1950) que Define
que María fue glorificada en cuerpo y alma al término de su vida terrena
(ibídem, p. 1). Así, la verdad y la fidelidad son en aliento de vida
espiritual.
|
La Iglesia, en el
estandarte de la gloria mariana, revela los dogmas de la Santa Madre de Dios,
con ocasión de permitir claridad y evitar distorsionar su concepción
virginal, inmaculada concepción, maternidad divina, ser la corredentora del
plan de salvación, la esclava del Señor su Dios (Lc 1,38). La Madre del
redentor de las almas, ha venido en gracia y plenitud a Colombia y ella, la
ha aceptado como Madre, de quien todos nos acogemos a su amparo y protección.
|
La mariología
colombiana, está operando la concepción virginal de la Santa Madre de Dios.
Colombia ha aceptado en su corazón a la Santísima e Inmaculada Madre de
Cristo y de la Iglesia; la intercesora, la llena de gracia que aceptó sin
dudar de que la salvación sea también para nosotros los colombianos que la
amamos como Madre de Nuestro Señor y redentor Jesucristo, el pan vivo bajado
del cielo.
|
2ª CARTA DE SAN JUAN
|
|||||
JUSTIFICACIÓN
BÍBLICA
|
JUSTIFICACIÓN
MAGISTERIAL
|
¿QUÉ
O QUIÉN ES?
|
CARACTERIZACIÓN
|
RETOS
PARA COLOMBIA
|
|
C
R
I
S
T
O
L
O
G
Í
A
|
El ministerio terreno
de Jesús fue el comienzo del cumplimiento de las promesas por medio de su
actuación como profeta escatológico (Rodríguez, p. 409). Jesús proclama con
palabras y obras el hoy del cumplimiento de las promesas de salvación, como
profeta que ha de sufrir el rechazo (ibídem, p. 409). Desde luego el Señor
resucitado, sigue ejerciendo como Señor y Profeta. La Iglesia ha comenzado el
cumplimiento de la promesa del Reino de Dios por medio de Jesús Resucitado
(ibídem, p. 409 – 410).
|
La exaltación de la
cruz marca el final del camino terreno y el comienzo del de la Iglesia. Jesús
recibe la plenitud del Espíritu que ofrece a los hombres, el testimonio de la
salvación. El Señor ofrece a todos el camino de la salvación en presente y
futuro, en servicio y amor. Así el camino de la Iglesia es el camino de la
salvación (ibídem, p. 410). La cristología le da fundamento a la
eclesiología. La fe, la fidelidad y el amor dan fundamento al compromiso
espiritual.
|
De esta forma, el
camino salvador impuesto por Cristo a manera de camino recto y verdadero para
alcanzar la salvación de las almas, culmina en el Reino de Dios. Él, como
protagonista, es el precursor, y la comunidad apostólica el testimonio vivo
de la salvación por la gracia sacramental en la función de la Iglesia, para
todo aquel que cree y tiene fe (ibídem, p. 410). La fidelidad es el argumento
para alcanzar la fe, el amor y la salvación y vida eterna.
|
La supremacía del
Reino de Dios iniciada en el mismo Jesús de Nazaret, insta a la comunidad a
hacer parte del plan salvífico, del plan divino de salvación. Desde el mismo
instante de la Teofanía de Cristo, la Iglesia también se glorifica en su obra
salvadora y redentora, por medio de la gracia sacramental. Allí se reivindica
el camino de la salvación y la vida eterna. El Reino de Dios funda los
sacramentos para la salvación y redención.
|
La eclesiología
colombiana denota la realidad de la Teofanía de Cristo en la búsqueda de la
salvación, por la espera paciente de ver manifiesto el hecho verdadero y
real, transmitido por la misma tradición apostólica y bíblica. La Teofanía es
aceptada por la eclesiología colombiana como la manifestación de Cristo
salvador y redentor. Camino verdad y vida. El camino para la salvación.
|
P
N
E
U
M
A
T
O
L
O
G
Í
A
|
El final del camino
salvador es la Parusía gloriosa de Jesús, que aparecerá plenamente como el
Mesías y salvador en contraposición del mesías oculto en el cielo (ibídem, p.
410). El Espíritu Santo es la promesa del Padre, don prometido y enviado por
el Padre, protagonista del camino de salvación iniciado desde la misma
Iglesia terrena con Jesús como fundador y orientador. El camino de la Iglesia
es profético, concreta su Pentecostés en el bautismo del Espíritu Santo (Lc
3,16). El alma es el ente trascendente, que dará cuentas a Dios de todo.
|
La Iglesia al recibir
el poder del Espíritu Santo, consuma su nacimiento y queda convertida en
pueblo profético (He 2, 1ss). La donación del Espíritu Santo supone un don
consistente en la conversión, el perdón de los pecados y la vida nueva (He
2,38), quedando así el creyente capacitado para la misión profética. El
compromiso de la Iglesia, consiste en dar y servir la palabra, bajo el
impulso del Espíritu Santo, proclamando la grandeza de Dios (He 2,4-11. He
4,8). El Espíritu Santo, es el aliento de alma y vida.
|
Al proclamar la
grandeza de Dios, también la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, que
envía el Espíritu Santo a realizar signos que revelan el Reino de Dios por
Jesús, así la comunidad eclesial se hace comunidad profética (He 2,4-17.
Rodríguez, p. 412). Por la palabra de Dios predicada y pragmatizada, por
Jesús, la Iglesia se hace y es comunidad profética, evangelizadora, testigo,
apostólica, salvadora (ibídem, p. 412 – 413). El alma responde por los actos.
|
En contexto, la
eclesiología desde la misma perspectiva de Cristo, como Señor y salvador, se
evidencia en la misma revelación del Espíritu Santo enviado por el Padre a
revelar signo que den prioridad y veracidad al hecho predicador de Jesús de
Nazaret. En cada signo está presente la acción del Padre y del Espíritu
Santo, por medio de Jesús que garantiza la fe, creencia y confianza en Dios
Padre. La salvación y redención, sólo corresponden a Cristo; no a las
expresiones paganas.
|
Colombia en contexto
con esa misión de la Iglesia desde el mismo Jesús de Nazaret, revela a obra
encarnada de Dios, dada en el Espíritu Santo que prefigura la instauración
del Reino de Dios, por medio d la misión terrena de la Iglesia. La gracia
sacramental, le permite vivir en aceptación, comunión y amor con Cristo,
vivir el Pentecostés como Iglesia comunidad concreta, que por el bautismo
nace a la nueva vida.
|
A
N
T
R
O
P
O
L
O
G
Í
A
|
María Santísima es
corredentora del plan divino de salvación, desde su sí, su aceptación plena,
su entrega absoluta a Dios, como la elegida (Lc 1,26. 1,38. 1,43), se hace
acreedora del honor y la gloria de inmaculada concepción, Madre Divina
(ibídem, p. 414). Dios estableció el tiempo de las promesas y época de su
cumplimiento en Cristo, así, los dones derramados sobre la humanidad, en
Cristo, nos mueven a actuar y vivir en el amor de Dios (S. Agustín, citado
por Argüello, p. 35).
|
Prometió la salvación
eterna y la vida bienaventurada en compañía de su ángeles (ibídem, p. 36). En
Jesús se configura la redención de la humanidad. En Jesús el hijo de Dios
vivo, encarnando la naturaleza humana soporta el desprecio y el maltrato del
pueblo, pueblo que desconoce la merced del salvador del mundo, el Mesías y
redentor, quien por María Santísima y el Espíritu Santo, vino a nosotros por pasión
y amor.
|
Jesús es fiel
al mandato del Padre eterno, es obediente y sumiso, prescribe al pie de la
letra el mensaje salvador del Padre, desde la misma naturaleza divina
anonadada en la humana (ibídem, p. 36). Pero no bastó a Dios indicarnos el camino por
medio de su Hijo: quiso que Él mismo fuera el camino, para que, bajo su
dirección, tú caminaras por él (ibídem, p. 36).El Espíritu Santo es el aliento
de vida; el aliento del alma; Él la elige y le da vida, para que sirva sólo a
Dios.
|
Jesús prometió la
divinidad a los hombres, su salvación, la inmortalidad del alma, la justicia
a los pecadores, el amor y la humildad. Es modelo de ellas y como tal exige
para que nosotros como comunidad bautizada, en misión profética la realicemos
en los diversos escenarios de la vida, como testigos y testimonios del
mensaje del plan divino. La personalidad de San Juan es fiel, prudente y
sabia.
|
Colombia es testigo
de la misión redentora de Cristo y del plan divino de la salvación. En los
contextos de la eclesiología actual podemos observar ventajas y desventajas.
Las tinieblas enardecen el corazón de muchos que aferran lo mundano y
desprecian lo divino, no aceptan el plan de salvación escrito y transmitido
por Dios en Cristo. A Cristo por María. Nuestra salvación.
|
S
O
T
E
R
I
O
L
O
G
Í
A
|
Y, después del
cumplimiento de estas promesas, cumplirá también la promesa de
venir otra vez para pedir cuentas de sus dones, para separar a los
que se hicieron merecedores de su ira de quienes se hicieron merecedores de
su misericordia, para castigar a los impíos, conforme lo había amenazado, y
para recompensar a los justos, según lo había prometido (ibídem, p. 37). Pues si el nuevo hombre, sometido a una existencia semejante a la
de la carne de pecado, no hubiera llevado sobre sí nuestros pecados,si
el que es Dios como el Padre no se hubiera dignado tomar lacondición humana
de una madre y si libre de todo pecado no hubieraunido a sí nuestra
naturaleza, la cautividad humana continuaría sujeta al yugo del
demonio; y tampoco podríamos gloriarnos de la victoria del Vencedor si ésta
hubiera sido obtenida en una naturaleza distinta a la nuestra (San León
Magno, p. 41). “La muertede Jesús, es pues, una victoria sobre el príncipe de
éste mundo, y este paso, esta exaltación, de Jesús en la cruz, da a conocer
su verdadera realidad: Jesús vuelve al Padre” (Tuñí, 2000, p. 75).
|
El sacramento de la renovación de nuestro ser nos ha
hecho partícipes de estos admirables misterios, por cuanto el mismo Espíritu, por cuya virtud fue
Cristo engendrado, ha hecho que también nosotros volvamos a nacer con un
nuevo nacimiento espiritual.
Por eso el evangelista dice, refiriéndose a los
creyentes: Ellos traen su origen no
de la sangre ni del deseo carnal ni de la voluntad del hombre, sino del mismo
Dios (ibídem, p. 41). Todas
estas figuras eran como profecía y anuncio misterioso de aquel hombre que
debía asumir, de la descendencia de esos mismos patriarcas, una verdadera
naturaleza humana. Pero todas estasfiguras no podían realizar aquel
misterio de nuestra reconciliación prefijadoantes de los tiempos, porque el
Espíritu Santo no había descendido aúnsobre la Virgen ni el poder del
Altísimo la había aún cubierto con su sombra; solamente cuando la Sabiduría
eterna, edificándose una casa en elseno purísimo de la Virgen, se hizo hombre
pudo tener cumplimiento esteadmirable designio divino.
|
Vino en la carne para
mostrarse a los que eran de carne y, de este modo, bajo los velos de la
humanidad, fue conocida la misericordia divina; pues, cuando fue conocida la
humanidad de Dios, ya no pudo quedar oculta su misericordia. ¿En qué podía
manifestar mejor el Señor su amor a los hombres sino asumiendo nuestra propia
carne? Pues fueprecisamente nuestra carne la que asumió, y
no aquella carne de Adánque antes de la culpa era inocente (San Bernardo, p.
45). El Dios que buscamos no está
lejos de nosotros, ya que está dentro de nosotros, si somos dignos de esta
presencia. Habita en nosotros comoel alma en el cuerpo, a condición de
que seamos miembros sanos de él,de que estemos muertos al pecado. Entonces
habita verdaderamente ennosotros aquel que ha dicho: Habitaré en medio de ellos y andaré entreellos. Si somos
dignos de que él esté en nosotros, entonces somosrealmente vivificados por
él, como miembros vivos suyos.
|
La misión redentora del Padre se resume en la acción
de Jesús de Nazaret, quien por sus obras, ungidas por el Espíritu Santo,
configura el Reino de Dios anunciado por los profetas. Pues el Señor es suave y
es dulce; aunque lo hayamos comido y lo hayamos bebido, no dejemos de estar
hambrientos y sedientos de él, pues este manjar jamás es totalmente comido, ni
esta bebida jamás es agotada; aunque se le coma, jamás se consume; aunque se
le beba, jamás se le agota, porque nuestro manjar es eterno y nuestra fuente
perenne y siempre deliciosa. Aunque nos
alimentemos de él por el amor, aunque lo
devoremos por el deseo, continuemos hambrientos deseándolo. Bebamos de él como si se tratara de una
fuente, bebámoslo con unamor que nos parezca siempre capaz de crecer,
bebámoslo con toda la fuerza de nuestros deseos y deleitémonos con la
suavidad de su dulzura.
|
Colombia está sedienta. Si
está sedienta, bebe de esta fuente de vida; si tiene hambre, come de este pan
de vida. Dichosos los que tienen hambre de este pany sed de
esta fuente; estos hambrientos y sedientos, por mucho que comany beban,
siempre buscan saciar aún más plenamente su hambre y su sed.Sin duda debe ser
muy dulce aquel manjar y aquella bebida que por muchoque se coma y que se
beba continúa aun deseándose y cuyo gusto no dejade excitar el hambre y la
sed. Por ello dice el profeta rey: Gusten
y vean, qué dulce, qué bueno es el Señor. El mismo
Señor, nuestro Dios Jesucristo, es la
fuente de la vida, por ello nos invita así como a una fuente para que
bebamos de él. Bebe de él quien lo
ama, bebe de élquien se alimenta con su palabra, quien lo ama
debidamente, quien sinceramente lo
desea, bebe de él quien se inflama en el amor de la sabiduría.
|
É
T
I
C
A
|
Lo ético del mensaje
de Jesús, aparece bajo la luz del evangelio aun en medio de su lenguaje y
diálogo. Jesús habla de cómo la ética ha de ser la conducta ideal para la
vida del ser perfecto y ganar la vida eterna. Dentro de esa dimensión, Jesús
revela el misterio del Reino a quienes creyeron y no se escandalizaron ni
juzgaron por auto anunciarse como el mesías esperado (ibídem, p. 118 – 121).
|
Para el salvado no
hay ley, sólo el principio que es el Espíritu Santo. Esta ética se refleja en
la organización, las normas y leyes, con ello, los apóstoles buscan darle
orden a la Iglesia naciente y a la cristología. La forma de cumplirlo todo
hace parte de las circunstancias donde se empieza a desarrollar el Reino de
Dios, el Reino de la verdad y la salvación (Fuellenbach, p. 7).
|
Jesús de Nazaret,
será grande y será llamado hijo del altísimo (Lc 1,33). Así, la revelación
del Reino prefigura la enseñanza del misterio encarnado e iniciado en Cristo
mismo. Al nacer el salvador del mundo, nace la salvación para el pueblo de
Dios, la redención y el Reino de Dios para que ninguno se pierda, sino que
todos se salven (Rodríguez, p. 368).
|
La ética Joánica, enmarca las normas, leyes, orden,
organización que dan perfección cristiana a la eclesiología cristológica del
Reino anunciado por Cristo. En esta perspectiva, la salvación es un proceso
dedicado, vehemente a Cristo, desde el misterio mismo pascual. El compromiso
que identifica la espiritualidad es la santidad.
|
La antropología
colombiana, en su rol ético se caracteriza por la añorada salvación de
cuantos aceptan y creen que Cristo es el salvador del mundo. Cree y confía en
que en la persona de Cristo, se configura la salvación y el misterioso Reino
de Dios, desde él mismo, como Hijo, elegido, ungido, enviado, salvador y
redentor.
|
E
S
C
A
T
O
L
O
G
Í
A
|
El final del camino
salvador es la parusía gloriosa de Jesús, que aparecerá plenamente como
Mesías y Salvador (Rodríguez, p. 410). En esta etapa actúa el Mesías oculto y
rechazado por el pueblo de Dios, quien restaurará todas las cosas (ibídem, p.
410 – 411). El Espíritu Santo, promesa del Padre, don prometido y enviado por
el Padre, es el protagonista del camino (ibídem, p. 411). Su tarea es ungir a
Jesús, antes de ser enviado a encarnarse en el seno de María Santísima. El
Espíritu Santo es el camino que dirige los corazones de los hombres, de los
profetas, de los que creen y aceptan a Jesús y con él, la salvación y la vida
eterna.
|
El Espíritu Santo es
el camino que lleva a Dios, el camino del perdón y la misericordia, don que
encamina las almas a la salvación y la vida eterna (ibídem, p. 412). En el
contexto de los sinópticos el Espíritu Santo está presente, anunciando el
camino correcto para que no haya errores que alteren la esencia y existencia
de la teología cristológica de los Joánicos. Proclamadas las grandezas, el
Reino toma vida y verdad, se hace real y para todos los que lo acepten en su
corazón. Dios Padre no rehúsa por nadie, él es amor, vida y verdad. No es
temor, terror no engaño. Dios es la causa de todo.
|
Las apariciones de
Jesús a los doce, ratifica la conversión y el testimonio de la resurrección
(ibídem, p. 414). Así, nadie queda de los doce excluido o dubitativo, es
realmente testigo convencido de la resurrección de Cristo. La Pasión, Muerte
y Resurrección de Cristo, entra en el creyente por la fuerza del Espíritu
Santo, a través de la gracia sacramental (Sánchez, p. 286). El desarrollo de
la salvación tiene efecto en la Santísima Trinidad y en María Santísima.
Ambas, conjugan la verdad, luz, obediencia, pureza, santidad; por eso exige
ser santos.
|
De relieve están los
doce Apóstoles que con su testimonio del resucitado, suscitan la verdad. Toda
la iglesia es enviada como testigo de la resurrección, esa es la misión de
los 72, misión de tipo universal en comunión con el resucitado (Rodríguez, p.
415). La obra de la resurrección de Cristo, prescribe el signo salvífico, que
avala que la Teofanía de Jesús, no es vana. Tiene su fundamento en la verdad,
la fidelidad y el amor. Responde a la naturalidad espiritual de salvación,
redención y vida eterna en Cristo.
|
Colombia es la
Iglesia que ha de dar testimonio de la verdad. El Reino de Dios, es para la
salvación de los hombres desde la misma persona de Jesús. El testimonio de
Jesús, es su resurrección. Su manifestación se da por su gusto, al
intencionar la misión de los 72, en el mundo entero. Ese testimonio es la
eclesiología sacramental como fuente de salvación para todos los que creen,
se arrepienten, convierten y aceptan el camino de la salvación y la vida
eterna.
|
M
A
R
I
O
L
O
G
Í
A
|
En la anunciación, el
ángel le revelo a la virgen que el niño que daría a luz por obra del Espíritu
Santo reinaría eternamente la casa de
Jacob. Por tanto la “misión maternal” contraía unos vínculos espaciales con el pueblo de Dios en la Nueva Alianza.
Así cuando el espíritu suscita la
Iglesia, como asamblea de testigos, María aparece como madre de Jesús (Menjura, p. 1). El
Concilio vaticano II integra el misterio de la Madre de Dios en el misterio
de Cristo y de la Iglesia. María es discípula que acepta al salvador en su
seno y lo anuncia (ibídem, p. 1). Nosotros como Iglesia somos testigos
verdaderos, fieles, a la verdad en Cristo.
|
Per Jesum ad
Mariam que
significa en palabras de Herbert Roux (De Fiores y Meo, p. 1662 – 1673),
conocer el testimonio de Cristo sobre María para luego comprender el testimonio
de María sobre Cristo. Otro punto de Vista es que María se encuentra en la
frontera entre el AT y el NT desde el Magníficat,
relato, por el cual, María da a conocer a su Hijo. Se propone un
ecumenismo temporal a cambio del ecumenismo espacial. Además, se propone
entender a María como mediadora de una forma análoga porque el único mediador
entre Dios y la humanidad es Jesucristo. María coopera dora la forma de
servicio en la gracia que Dios da el hombre pecador en colaboración con otros
testigos (ibídem, p. 1673).
|
María se muestra como el lugar del cumplimiento de
las promesas de Dios, la elegida por pura gracia, el partner humano del
encuentro con Dios y la mujer del evento dialógico. En María se revela el
amor gratuito de Dios. Todo el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento se
despliegan a través del ágape de Dios, de su amor y su gracia, es decir,
gracias a la benevolente disposición con la que se dirige amorosamente a los
hombres (Mejía, O.P. p. 47). María Santísima es modelo de obediencia y
santidad; fe, castidad y pureza.
|
María Madre y
coautora de la salvación y la vida eterna, pues gracias a ella, Jesús se hizo
carne y nació, vino al mundo para dar testimonio de la verdad. En María Jesús
halla gozo no sólo de Hijo por su Madre, sino de la aceptación a la palabra
de Dios por el anuncio del Ángel. María Santísima acepta, dice sí, al plan
divino de salvación, acepta la palabra de Dios en su corazón, para que en
Jesús se desarrolle la salvación y la vida eterna. María Santísima al iniciar
el plan divino de salvación, es a su vez, plan de redención y camino para la
vida eterna en el Cielo.
|
La mariología
colombiana acepta concebir a Jesús como salvador y redentor. Dentro de esa
concepción, también se halla la obediencia plena de aceptar a Jesús en
palabra y obra, en espíritu y en verdad, en esencia y existencia. Ad Jesum
per Mariam, Colombia vive y acepta el anuncio; pero debe tener cuidado con la
divergencia malévola de los hombres demonios que buscan alterar y
distorsionar los dogmas y la inmaculada concepción que existe en el corazón
de los colombianos.
|
APOCALIPSIS
|
|||||
JUSTIFICACIÓN
BÍBLICA
|
JUSTIFICACIÓN
MAGISTERIAL
|
¿QUÉ
O QUIÉN ES?
|
CARACTERIZACIÓN
|
RETOS
PARA COLOMBIA
|
|
C
R
I
S
T
O
L
O
G
Í
A
|
La Iglesia es un sacramento del Reino (LG 9). Ya que la gracia de Dios,
no sólo puede estar ligada a un sacramento, se debe admitir, que el Reino abarca
más que la Iglesia. La
misión de Jesús era consumar las promesas de la Alianza y reestablecer las
relaciones rotas instando a todo Israel a que volviera a la justicia, que
había sido su precepto básico. La misión de Jesús es salvar y redimir a la humanidad.
Su antelación devela la intención del Padre, por amor al hombre.
|
“Es cierto que la
Iglesia no es un fin en sí misma, ya que está dirigida hacia el Reino de Dios
del que ella es semilla, símbolo e instrumento” (RM, n. 18). “La Iglesia está
activa y específicamente al servicio del Reino” (ibíd., n.20) “La misión de
la Iglesia es fomentar el “Reino de nuestro Señor y de su Hijo Jesucristo”
(Ap. 11,15). Las dimensiones de la fe, redescubren la trascendencia del alma.
|
Su llamada a
la solidaridad humana básica y a la compasión por aquéllos cuyas vidas
estaban marcadas por los efectos de la injusticia a la vez que su pretensión
de reestablecer tales relaciones que la justicia requería, constituía uno de
sus ruegos más urgentes. Este sería uno de los requisitos básicos del Reino,
para cuya instauración en el mundo él había sido enviado.
|
La cristología Joánica se caracteriza por su alto contenido teológico. La
cristología Joánica en la actualidad llama a gritos a la conversión; así como
también a creer y a la fe. En Jesucristo, el acontecer del Misterio Pascual,
se da a partir de la obediencia tanto de María Santísima como la de Cristo;
juntos hacen parte de la cristología Divina y Joánica presente, que llama a
la conversión y la penitencia, para expiar sus pecados.
|
Sin justicia no hay paz, dice Beato Juan Pablo II, en relación al
contexto violento del mundo postmoderno. Así para Colombia en contexto
antropológico de injusticia y corrupción que deshumaniza e indigniza cada vez,
no será posible paz aunque sea por medio del diálogo, sin haber antes
justicia.
|
P
N
E
U
M
A
T
O
L
O
G
Í
A
|
“La fiesta de la Pascua envuelve toda una narración de la pasión según
el evangelio de San Juan” (Tuñí, 2000, p. 74); la consagración y unción de
Jesús, ocurre seis (6) días antes de la Pascua, antecedente a la Pasión
Muerte y Resurrección; aunque Jesús ya había anunciado que había llegado la
hora de ir al Padre y que la misión que encomendaba a sus apóstoles, era
transmitir el mensaje de la verdad; el mensaje de la salvación, empezando por
bautizarlos y la conversión de los pecadores para que sean salvos y
redimidos.
|
Al partir el pan Jesús manifiesta su comunión con la comunidad. Ella se
nutre con el pan misterioso que manifiesta su presencia (He 22,38. Al ser
bautizados recibimos el Espíritu Santo que nos une al misterio de Cristo (He
10,48).El
acontecer del Misterio Pascual; busca la salvación y redención de las almas;
luego es Jesús quien toma la cruz y decide decir sí, a favor de la humanidad;
humanidad que no ha sabido aprovechar semejante promoción, gratis, el único
costo es la oración, confesión y penitencia.
|
Por el bautismo nos hacemos hijos de Dios y miembros de la Iglesia de
Cristo en el Cielo y en la Tierra. Por el bautismo tenemos la salvación y
redención, contemplar, comulgar con Cristo eternamente. El bautismo es la
llave para entrar en la Iglesia Católica y desde allí, por los sacramentos
empezar a buscar el camino de la perfección y la santidad; así, contar seguro
con la respuesta a la salvación y redención por la sangre del cordero de Dios.
|
La espiritualidad de los Joánicos es puntual, precisa y adecuada al orden
establecido; no busca establecerse fuera de contexto, fuera del entorno.
Siempre se adecúa a las indicaciones de Dios dentro de su plan divino; dentro
de la Pneumatología iniciada en Cristo, el cual es el fundamento de nuestra
fe, alma, espiritualidad y trascendencia junto a la vida eterna; realizada en
la Santa Iglesia Católica y promocionada por su sacramentos, ritos, cultos y
fe, de todo su pueblo.
|
La comunión de la comunidad colombiana con el misterio de Cristo es
palpable, aunque se descarta el paganismo desarticulador y desproporcionad
que manifiesta lo opuesto a la cristología de los Actos. La espiritualidad
colombiana se da dentro del marco de la Pneumatología Joánica como
manifestación de fe y fidelidad a Dios para quienes aceptaron y aceptan a Dios
en su corazón. Dios Padre que ha querido darle a Colombia a su Hijo para
salvarla y redimirla.
|
A
N
T
R
O
P
O
L
O
G
Í
A
|
Los Apóstoles, se identifican por su fidelidad a Cristo, por conferir
el Espíritu Santo a los neo conversos por el bautismo, para ser testigos de
la Cristo y del Reino de Dios (Solano, p. 25). El famoso sumario (He 2,42-47)
descubre la perseverancia en la enseñanza de los apóstoles, son testigo de la
enseñanza de Jesús, en la fracción del pan, transfiguración, eucaristía como
alimento del alma (Solano, p. 27). San Juan ejerce su ministerio en medio de
la persecución y el sufrimiento.
|
Jesús expresó su mensaje y su misión con el anuncio del Reino de Dios. Llamó a sus discípulos y les confió
la continuación de su misión como el Padre me ha enviado a mí, así yo los
envío a ustedes (Jn 20,21). El discípulo amado; a quien Jesús reserva estos
escritos y el apocalipsis, como el máximo libro profético y escatológico; el
cierre de toda la creación, de todo el plan divino de salvación. San Juan es
el hombre elegido por Cristo, para que apunte y anuncie el punto final de la
creación de Dios.
|
Como el mensaje de Jesús es el Reino de Dios y envía a sus discípulos a
hacer lo mismo en su memoria, nuestro deber es hacerlo ya sea individualmente
o colectivo. El contexto escolar es escenario propicio. El Misterio Pascual,
al desarrollarse en la historia, responde a las inquietudes y dudas de la
gente por saber cuál es el verdadero acontecer que salvará a la humanidad;
que diga con veracidad quién es el Mesías.
|
Los escritos de San Juan, son estrictos, exigentes e insistentes.
Estrictos por su llamado a amar sólo a Dios; exigentes por tener cada uno una
sola fe, espiritualidad y creencia fuerte; e insistentes porque como hijos de
Dios salvados y redimidos por Cristo, no podemos andar probando de todo un
poco, poniendo en duda nuestra fe; o dualizando nuestra espiritualidad. El
hombre y la mujer es uno solo en Dios Padre.
|
La Iglesia debe verse así misma al servicio del Reino y a la
transformación del mundo. Jesús anuncia el Reino de Dios, como la consumación
de la Alianza de Dios con su pueblo. La expresión religiosa colombiana se ve
marcada por la misma espiritualidad dividida y dubitativa; todos aquellos que
prueban en dónde encuentran mejor respuesta de Dios.
|
S
O
T
E
R
I
O
L
O
G
Í
A
|
Dios transforma toda situación de acuerdo a los encuentros del
Resucitado son los discípulos, antes de su ascensión al Cielo (He 1,3). “La
salvación ocupa el primer lugar, al ser la medida de rescate de la muerte y
del pecado, la salvación alcanza su fin y plenitud en la sangre del cordero”
(Fuellenbach, p. 2). “Jesús vuelve al Padre, a aquél que lo ha enviado,
vuelve al mundo de arriba. Esto es lo que hace patente la elevación del hijo
del hombre. Ésta es la glorificación hacia la que hemos estado caminado desde
el principio” (Tuñí, 2000, p. 75).
|
La salvación es integral, completa y estructural, configura la misión
de Cristo, cambia lo terrenal por lo espiritual, es la liberación del mundo
que conocemos por la visión beatífica de Dios (Elliot, p. 49 – 50). La
tradición sobre la pasión ha sido testimoniada por el Apóstol Juan, María
Santísima y las otras mujeres; no obstante, el misterio de la pasión ha
estado revistiendo a la comunidad Joánica, “polarizada por el misterio de Jesús”
(Tuñí, 2000, p, 76).
|
La salvación debe entenderse no como lugar físico en lo alto, en lo
espiritual, es un estado de vida plena, donde las almas culminan su paso por
la tierra y comulgan con el Padre. Las almas de los hombres y mujeres de la
actualidad se han y están revistiendo de rebeldía; no quieren aceptar a Dios
en el corazón, poca fe y mucha duda. Los acontecimiento por el desarrollo y
evolución del hombre alejan cada vez más, a hombres y mujeres de Dios, de la
verdad y vida eterna.
|
Los misterios sobre las almas y los acontecimientos después de la
muerte siguen y serán siendo misterio; el hombre y la mujer de la actualidad
se basa en la razón para soportar sus dudas, increencia, fe, espiritualidad,
relación con Dios etc., sin embargo hay que dejar claro que la humanidad se
está alejando de Dios, por sus razonamientos, dualismo espiritual, dudas y
complejos sobre la ausencia de Dios. Esto hace que cada vez más haya menos
fe.
|
Para el contexto colombiano, la salvación tiene las puertas abiertas,
para muchos no tiene sentido, para otros como nosotros, es anhelada y
esperada en Cristo por medio de la comunión con la Iglesia y los sacramentos.
No podemos escapar a la verdad. En Colombia existe mucha duda y dualismo
espiritual, desde los mismos religiosos y sacerdotes, etc., luego incide
también complementado por su impacto en la comunidad.
|
É
T
I
C
A
|
“Los diferentes carismas ofrecidos por el Espíritu Santo, ofrecen la
poderosa presencia de Cristo en el plano de la salvación, de su Reino”
(Elliot, p. 154 – 155). Así se cumple su plan salvador.
|
“La realidad del Reino de Dios, se experimenta por medio del Espíritu
Santo, en la Iglesia y el creyente” (Elliot, p. 155). El Espíritu Santo es el
aliento y guía de la conducta del hombre y la mujer frente a Dios.
|
Por la intervención del Espíritu Santo, somos acreedores de la
salvación, por Cristo Nuestro Señor. Al precio de su sangre, nos ha comprado
para Dios; nos ha puesto el sello de Dios.
|
Nuestra actitud debe ser sobria, tajante dentro de los parámetros de la
verdad, fidelidad y el amor. ¿Quién como Dios?, ¡nadie como Dios? A Él,
debemos darle la gloria.
|
La eclesiología actual colombiana conserva vivo el anhelo de salvarse y
comulgar con el Padre en el Cielo. Todo bajo la verdad, fe y el amor a Dios.
|
E
S
C
A
T
O
L
O
G
Í
A
|
Este discurso sobre Dios característico en los Actos, presenta de forma
natural la relación entre Dios Padre y Jesús. “El anuncio de la Resurrección
como acción de Dios en Jesús, Dios lo ha Resucitado” (2,24 – 32). Así, lo
acontecido durante la Pasión de Cristo, podemos observar que en los escritos
Joánicos, no hay espacio para las narraciones sobre las salidas de Jesús ni
de sus predicaciones; allí, sólo se halla la teología del Misterio Pascual,
obviamente desde su inicio.
|
“El mensaje de Jesús, sobre la salvación, transforma toda una realidad:
futuro, social, individual. Es un regalo para la Iglesia trascendente y
espiritual” (Elliot, p. 54). Ya los acontecimiento posteriores al Misterio
Pascual, los presenta el apocalipsis, que ostenta detalladamente los sucesos
previos a la Parusía y al final de los tiempo; aún no hay claridad a qué
tiempos se refiere, pero en sí, su escatología es y será en los hechos
impactante.
|
La actitud de Jesús es clara y contundente, al dividir la historia y la
humanidad, enfoca su misión en la espiritualidad eclesial. Los verdaderos
signos presentes en estos momentos, para la actualidad son los sacramentos,
fuente de vida, verdad y fe. Ellos, son los signos de los tiempos, es decir,
cuando ya la gente no los cumpla, practique y viva, será el fin; el
cumplimiento del tiempo previo a la Parusía de Nuestro Señor Jesucristo.
|
Como es claro y evidente, los sacramentos son el medio para llegar a la
salvación y vida eterna en Dios, por medio de Jesús y María Santísima. El
Espíritu Santo, santifica por medio de ellos; estos sacramentos, son signos
visibles, sensibles, pero también transsensibles, porque en el acto son signo
visible; pero en trascendencia son la llave del alma, para entrar en la
salvación, redención, vida eterna.
|
Nuestro contexto, es propio de la cristología salvadora del Padre por
medio de Cristo. Nuestro entorno eclesial es escenario de la vida en Cristo,
a pesar de las circunstancias. La vida sacramental en el contexto
escatológico colombiano por gracia de Dios, es fuerte; no obstante, existe
quienes no practican la confesión y el matrimonio.
|
M
A
R
I
O
L
O
G
Í
A
|
“Lo primero que
constata quien busca en la Iglesia y en el mundo los signos de una presencia
de la Madre de Jesús es que existe un innegable fenómeno mariano o, lo que es
lo mismo, un conjunto relevante, universal y significativo, de hechos, ideas,
expresiones cultuales y culturales respecto de María” (Menjura, p. 1). “En
esta teología Joánica y a penas esbozada aparece María de un modo
significativo, estrechamente asociada a la hora y a la glorificación de su
Hijo” (Menjura O.P., p, 20) La concepción virginal del logos encarnado
(1,13). “los cuales no nacieron de sangre, ni de deseo de carne, ni deseo de
hombre, sino que nacieron de Dios”, este texto que alude a la encarnación y a
la concepción virginal se interpreta así:
a.
NO NACIO DE SANGRE indica en lenguaje el AT que el nacimiento
de Jesús no causó efusión de sangre en su madre. Esto aportaría una prueba
escriturística de aquello que los teólogos tradicionalmente han entendido
como la virginidad en el momento del parto.
a.
NI DE DESEO DE CARNE: excluye la
función del hombre en la concepción.
b.
NI DE DESEO DE HOMBRE: niega cualquier deseo
carnal tanto en el hombre como en la mujer, y que se aplicaría a María según
Lc 1,34 orientada ya a la virginidad.
|
María, participa en la concepción del Reino, al ser la primera en
aceptar la palabra de Dios. Por María el Reino incluye todas las cosas en el
Cielo y en la Tierra (Ef. 1,10). El relato de las
bodas de Caná (Jn 2, 1-12) conoce una larga historia exegética, pasando de
una interpretación alegórica (edad media) a la histórica Crítica (s. XX) y a
la simbólica-teológica.
A pesar de la
variedad de interpretaciones e hipótesis, todos parecen admitir que el relato
de Caná posee fundamentalmente un significado cristológico.
Con este primer signo
Jesús manifiesta su gloria como Mesías de Israel y suscita la fe de los
discípulos.
La intención
principal de Juan es la de subrayar el carácter mesiánico de Jesús y la
superioridad de la economía cristiana sobre el régimen de la antigua alianza.
La presencia de la
Madre de Jesús adquiere en este contexto un significado no marginal, de tal
manera que puede hablarse de un verdadero papel primario.
María desempeña un
papel importante ante los sirvientes, precediendo a los hermanos y discípulos
de Jesús hacia Cafarnaúm.
|
Pero vive en comunión también con los apóstoles en la proclamación de
la resurrección del Señor, en la comunidad de bienes y en la espera
escatológica.En el Sinaí descubrimos el don de la
ley y en Caná el vino mesiánico. Existen también sustanciales semejanzas
entre la respuesta del pueblo en el Sinaí y la Palabra de María a los
sirvientes.
El papel de María,
más que colaborar con el signo prodigioso, consiste en identificarse con el
pueblo escatológico de Israel.
Es presumible que en
las bodas de Caná María, antes que los demás, se adelantase a aceptar la
voluntad del Hijo comunicando a los sirvientes su abandono total en él.
La observación de
María no tienen vino permite la intervención milagrosa de Jesús, como también
sucede en la constatación de Marta tras la muerte de Lázaro, aunque todavía
vinculada a una necesidad de orden material.
La respuesta de
Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora, gracias
al típico procedimiento Joánico de la ironía divina, implica el paso de un
nivel inferior y material a otro
superior y espiritual.
|
María no comprende
esta misteriosa transposición; pero en cualquier caso se pone al servicio del
hijo con un trato que revela una gran finura propia de la figura bíblica de
María: fe sin una visión completa de los misterios de Dios, prontitud al
servicio, comportamiento fiel hacia su hijo.
El resultado del
signo de Caná es la fe de los discípulos que aun permaneciendo imperfecta
recibe un impulso decisivo.
En torno a Jesús se
construye la nueva comunidad de creyentes, compuesta de su madre, los
hermanos y sus discípulos que bajan con él al Cafarnaúm.
La escena de la
presencia de María a los pies de la cruz es exclusiva de Juan (19, 25-27), y
reviste un profundo significado histórico-salvífico siempre y cuando no se le
considere de forma aislada ni en un plano puramente histórico o simbólico.
El episodio queda
vinculado al milagro de Caná, en ambos relatos María aparece como la Madre de
Jesús y la mujer dentro de una expectativa de la hora, ya que ambos mantienen
una misma perspectiva mesiánica.
María en los escritos
Joánicos, aparece como la mujer que acepta la voluntad de Dios Padre y no
interrumpe a Jesús.
|
Colombia es Marióloga, es decir, estamos en el regazo de la
corredentora, gracias a María Santísima, se nos es posible acceder al Reino
de Dios por Cristo, por la Iglesia y los sacramentos.
La perspectiva
histórico-salvífica aparece donde María está a los pies de la cruz como signo
del cumplimiento de la escritura, es decir, del designio de Dios para la salvación de los hombres.
Si Cristo es
verdaderamente el cordero de Dios, María resulta ser con mayor razón la madre
del discípulo amado, ya que ella le es dada la misión específica en la
historia de la salvación, la misión de la maternidad universal de los
discípulos de Jesús.
Concretamente
esto implica que Jesús, muriendo en la cruz, revela que su madre, en cuanto
mujer, con toda la resonancia bíblica que esta palabra posee, pasa a
convertirse ahora en la madre del discípulo, ya que este último, como
representante de todos los discípulos de Jesús se convierte desde este
instante en el hijo de la madre del señor.
Así, la
Mariología colombiana toma el modelo de Caná, intercede por los dueños de
casa, que no tienen el vino de la justicia, amor, paz, etc., luego Jesús,
responde que alisten, preparen todo. Realiza el milagro pero nadie lo nota.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario